Ella no entendía el porqué de lo que le estaba sucediendo; sus compañeros de clase la insultaban, le escondían su material, la marginaban y la amenazaban. Lo peor no era lo que le hacían, sino el como le afectaba a Maya. Estaba ya pasando por una época bastante mala: sus padres se divorciaron cuando ella aún tenía siete años y su padrastro la maltrataba física y psicológicamente... Su padrastro al igual que sus compañeros de clase la amenazaba, pero éste además le pegaba y le obligaba a hacer cosas que ella no quería hacer.
Maya, desesperada, llegó a un punto de su vida en que no sabía que hacer ya, se veía rodeada de gente que quería hacerle la vida imposible; se sentía sola, como si estubiese en un callejón sin salida, no tenía a nadie a quien contarle su situación, no podía contarle a nadie lo que le estaba sucediendo, ella tenía miedo de las amenazas que recibía, no podía decírselo ni a su propia madre.
Un día harta de llorar, cansada de vivir lo que estaba viviendo, viéndose sola y sin apoyo mientras le hacían sufrir, Maya, tomó una decisión, recurriría al suicidio. Ella creía que esa era la solución, la única manera de que ese sufrimiento acabara, pero no era así... No obstante Maya lo intentó, antes de hacer nada escribió una carta para que cuando llegara su madre la leyera; en ésta decía:
“Querida mamá, yo sé que tu me quieres mucho, quiero que sepas que yo a ti también y que la decisión que he tomado no es culpa tuya. Me han pasado muchas cosas de las que ni tu ni nadie os habéis dado cuenta porque he disimulado, he intentado hacer ver que no pasaba nada pero en realidad esto es más grave de lo que te puedes imaginar... No voy a contarte nada de lo que ha pasado, no porque no quiera ni porque no confíe en ti, sino porque no puedo, hay cosas que me impiden contártelo... Solo quiero que sepas una última cosa: allá donde vaya siempre te miraré, te recordaré y te protegeré. Te quiero mamá! Tu hija, Maya.".
Maya terminó de escribir esta carta y la dejó sobre su cama, después de esto, la niña se marchó. Unas horas más tarde su madre llegó a casa y como cada día, subía al cuarto de Maya a saludarla y a avisarle que ya había llegado; para la sorpresa de la madre esta vez su hija no estaba en la habitación, miró a un lado y a otro del cuarto pero no había ni rastro de la niña, de pronto, encima de la cama de Maya, vió un papel doblado; se acercó para mirar que era, lo cogió y lo desdobló cuidadosamente, comenzó a leer y no iba ni por la mitad que ya estaba llorando.
Dos días más tarde, Maya no aparecía y su madre decidió denunciar la desaparición de la menor. Varias patrullas de policía acompañadas por ambulancias, estubieron buscando durante varios a la joven por todo el pueblo; unos días más tarde, uno de los equipos de emergencias (policía y ambulancias), decidió buscar por las afueras del pueblo. Allí, en las afueras, había un puente que cruzaba un río; en uno de los extremos del puente, había una entrada a una pequeña explanada con una fuente y un par de mesas de piedra en las orillas del río. Se adentraron en el lugar y dentro del río observaron algo extraño: había un cuerpo humano flotando. Los equipos de rescate lo sacaron y comprobaron que era Maya; le hicieron los primeros auxilios para evitar su muerte y poder trasladarla al hospital, la menor seguía viva. Avisaron al resto de equipos de emergencias y a la madre de la niña para decirles que la habían encontrado, que seguía con vida aunque en estado crítico y que sería trasladada al hospital. Ya en el hospital, le hicieron las pruebas pertinentes y anunciaron que, la niña seguía viva porque se lanzó al río dos días antes, que si se hubiese lanzado el mismo día de su desaparición, la joven no seguiría con vida.
Horas más tarde, Maya ya era consciente, había despertado y tenía a su madre al lado. Entonces se dió cuenta de que si que contaba con alguien: con su madre; y que desde el primer momento tendría que haberle informado de lo que estaba sucediendo. Cuando Maya estubo moralmente preparada, contó a los médicos, psicólogos, a su madre y a la policía porque había hecho lo que hizo y éstos tomaron las medidas convenientes en los hechos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario